Y algo para la nostalgia....De los 80´....
Lo pasamos muy bien en nuestro retiro...jejejejje
Los dos estaban ansiosos de entrar al colegio, casi para no creer. Pero lo más increible fue e comportamiento de Mauricito, todos estabamos preparados para verlo llorar y tirarse al suelo o ser espectadores de sus típicas pataletas, pero no, fue algo sorprendente, nada de llanto, solo se apreciaba en él una gran sonrisa y deseos de entrar a la sala, se despidio de todos muy contento, entró y disfruto de todos los juguetes. Su actitud fue la que me ayudo a decidir su ingreo al jardín.